Jaime Torres Bodet: Una Semblanza para Conmemorar

JAIME TORRES BODET: UNA SEMBLANZA PARA CONMEMORAR

Por José Ramón González Chávez

Jaime Mario Torres Bodet. México 17 de abril de 1902; México 13 de mayo de 1974.

Diplomático, funcionario público, escritor, ensayista, poeta.

Hijo único de Alejandro Torres Girbent originario deBarcelona, España y de Emile Bodet, originaria de Francia, quienes emigraron yacasados, a la ciudad de México en 1895.

En 1917, concluyó su bachillerato en la Escuela Nacional Preparatoria, de la que posteriormente fue secretario, a los 18 años, bajo la dirección de Ezequiel A. Chávez.

Publicó su primer libro de poesías a los 16 años.

Estudió Derecho en la Facultad de Jurisprudencia y Filosofía y Letras en la de Altos Estudios, ambas en la UNAM.

En 1921, a los 19 años, fue secretario particular del rector de la misma universidad, José Vasconcelos.

Fue director del Departamento de Bibliotecas de la Secretaríade Educación Pública entre 1922 y 1924.

En 1925 fue secretario de Bernardo Gastélum, secretario de Salubridad y de 1925 a 1929, profesor de literatura francesa en la Escuela de Altos Estudios de la UNAM.

Las novelas y relatos de Torres Bodet —siete volúmenes publicados entre 1927 y 1941— pertenecen a la época de interés por por los nuevos rumbos de la prosa francesa y española. Desde la perspectiva actual, son obras sobre todo representativas de la búsqueda de una nueva sensibilidad y un nuevo estilo novelesco que se realizaba por aquellos años.

Junto con otros intelectuales, formó el grupo “Los Contemporáneos”. En sus ensayos y estudios de crítica literaria —publicados inicialmente y en su mayoría en la revista que dio nombre al grupo, y reunidos luego algunos de ellos en un solo volumen (1928)— Torres Bodet unía un conocimiento pleno y siempre renovado de letras antiguas y modernas a un espíritu alerta y a un estilo dúctil y de transparente riqueza. Su crítica rectificó, en su tiempo, el valor de algunos falsos brillos y contribuyó singularmente a la formación literaria de las nuevas generaciones.

En sus escritos relacionados con sus cargos públicos (discursos, mensajes) se encuentran páginas admirables—como la oración a la madre, el discurso académico sobre la responsabilidad del escritor y el pronunciado en la inauguración del Museo Nacional de Antropología, se avocan a elucidar los problemas de la cultura, la educación y la concordia internacional de México y el mundo.

A partir de 1929, estuvo dedicado al servicio exterior mexicano. Ese año aprobó el examen de oposición para ingresar a la carrera diplomática. Estuvo designado como segundo secretario en Madrid hasta 1931; en París entre 1931 y 1934; ese mismo año como secretario en La Haya y en Buenos Aires; entre 1937 y 1938 fue jefe del Departamento Diplomático de la Cancillería. Fue encargado de Negocios en Bruselas, de 1938 a 1940, donde lo sorprende la invasión nazi a Bélgica. A su regreso a México, de 1940 a 1943 fue subsecretario de Relaciones Exteriores.

En diciembre de 1943 fue nombrado Secretario de Educación Pública por el presidente Manuel Ávila Camacho. Inmediatamente inauguró y clausuró el Congreso de Unificación Magisterial del que surgió el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Reorganizó y dio nuevo impulso a la Campaña de alfabetización (en ese entonces, 47.8% de la población mayor de seis años no sabía leer ni escribir). Creó el Instituto de Capacitación del Magisterio en el que se preparaba a los profesores de primaria no titulados;organizó la Comisión Revisora de Planes y Programas, inició la Biblioteca Enciclopédica Popular que publicó más de cien títulos y dirigió el valioso compendio México y la Cultura (1946). Fundó el Comité de Administración del Programa Federal de Construcciones Escolares (CAPFCE) y construyó numerosas escuelas, entre las que destacan la Escuela Normal para Maestros, la Escuela Normal Superior, y el Conservatorio Nacional de Música. Modificó el texto del artículo tercero constitucional, que suprimió el concepto “socialista” a la educación, establecido durante el gobierno de Cárdenas.

Fue secretario de Relaciones Exteriores de 1946 a 1948 durante el gobierno del Presidente Miguel Alemán.

Fue el primer Director General de la UNESCO, de 1948 a 1952 yde 1954 a 1958 Embajador de México en Francia.

Su trabajo a favor de la alfabetización ha sido reconocido mundialmente, además de haber implementado la política de relaciones exteriores de México e influido en la de Latinoamérica durante los inicios de la Guerra Fría.

En 1944 fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Nuevo México; en 1947 por la Universidad del Sur de California (USC); en 1951 por la UNAM; en 1963 por la Universidad Autónoma de Sinaloa, y también por las universidades de Burdeos, Bruselas, La Habana, Lima, Lyon, Mérida y París

En 1952 Ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua comomiembro de número y tomó posesión de la silla XXI el 12 de junio de 1953.

El 6 de julio de 1953 ingreso como miembro de El Colegio Nacional.

Nuevamente fue Secretario de Educación Pública Durante el Gobierno del Presidente Adolfo López Mateos. Llevó a cabo el Plan de Once Años para la Extensión y el Mejoramiento de la Enseñanza Primaria para atender por completo la demanda real de educación primaria, que se propuso crear más de 50 mil nuevas plazas de profesor y construir cerca de 30 mil aulas. Fundó la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos y al entregar los primeros en 1960 mencionó:»Estos son un regalo del pueblo de México para el pueblo de México».

Promovió la construcción del Museo Nacional de Antropología y del Museo de Arte Moderno; la organización y adaptación de los de Arte Virreinal y de Pintura Colonial. Impulsó la construcción de la unidad profesional de Zacatenco del Instituto Politécnico Nacional, inaugurada en 1964, hoy conocida como unidad profesional Adolfo López Mateos. En homenaje póstumo, el auditorio de dicho plantel lleva su nombre.

Volvió a ser embajador en Francia de 1970 a 1971.

En 1966 recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Literatura y Lingüística de México. En 1971 recibió la Medalla Belisario Dominguez del Senado de la República y muchos otros honores de instituciones nacionales y extranjeras.

Padeció de cáncer durante 16 años. Víctima de dolor, se quitó la vida en la sala de su casa el 13 de mayo de 1974. Se le rindió un homenaje de cuerpo presente en el Palacio de Bellas Artes y se encuentra sepultado en la Rotonda de los Hombres Ilustres, en la ciudad de México.

¿Y de «Coco» quién se acuerda?

JULIO CORTÁZAR, a 100 años de su nacimiento

Por José Ramón González Chávez

(publicado en 2014)

Julio Florencio Cortázar, escritor, traductor e intelectual de nacionalidad argentina, adoptó la nacionalidad francesa en 1981 en protesta contra el gobierno militar argentino.

Se le considera uno de los autores más innovadores y originales de su tiempo, maestro del relato corto, la prosa poética, y la narración breve en general, creador de importantes novelas que inauguraron una nueva forma de hacer literatura en el mundo hispano, rompiendo los moldes clásicos mediante narraciones que escapan de la linealidad temporal.

Debido a que los contenidos de su obra transitan en la frontera entre lo real y lo fantástico, suele ser puesto en relación con el Realismo Mágico e incluso con el Surrealismo.

Vivió casi toda su vida en Argentina y buena parte de Europa. Residió en Italia, España, Suiza y París, ciudad donde se estableció en 1951 y en la que ambientó algunas de sus obras (vgr. Rayuela, La autopista del Sur).

Además de su obra como escritor, fue también un reconocido traductor, oficio que desempeñó para instituciones como la Unesco.

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Nació el 26 de agosto de 1914 en Ixelles, un suburbio situado en el sur de la ciudad de Bruselas, que en ese entonces estaba ocupada por los alemanes; fue hijo de Julio José Cortázar y María Herminia Descotte. Su padre era funcionario de la embajada de Argentina en Bélgica, donde se desempeñaba como agregado comercial. Más adelante en su vida declararía: «Mi nacimiento fue un producto del turismo y la diplomacia».

Hacia fines de la Primera Guerra Mundial, los Cortázar lograron pasar a Suiza gracias a la condición alemana de la abuela materna de Julio y de allí, poco tiempo más tarde, a Barcelona, donde vivieron un año y medio.

A los cuatro años volvieron a Argentina y pasó el resto de su infancia en Banfield, en el sur de Buenos Aires, junto a su madre, una tía y Ofelia, su única hermana (un año menor que él). Vivió en una posición acomodada (Los venenos y Deshoras, están basados en sus recuerdos infantiles), pero no fue totalmente feliz. «Mucha servidumbre,excesiva sensibilidad, una tristeza frecuente» (carta a Graciela M. de Sola,París, 4 de noviembre de 1963).

Según el propio escritor, su infancia fue brumosa y con un sentido del tiempo y del espacio diferente al de los demás. Cuando tenía 6 años de edad, su padre abandonó a la familia y ésta ya no volvió a tener contacto con él.

Julio fue un niño enfermizo y pasó mucho tiempo en cama, por lo que la lectura fue su gran compañera. Su madre le seleccionaba lo que podía leer, convirtiéndose en la gran iniciadora de su camino de lector, primero, y de escritor después.

A los nueve años ya había leído a Julio Verne, Victor Hugo y Edgar Allan Poe, que durante un tiempo le provocaban pesadillas frecuentes. Solía además pasar horas leyendo un diccionario Pequeño Larousse. Leía tanto que su madre primero acudió al director de su colegio y luego a un médico para preguntarles si era normal, y éstos le recomendaron que su hijo dejara de leer o leyera menos durante cinco o seis meses, para que en cambio saliera a tomar el sol. En esa época escribió una pequeña novela —afortunadamente perdida, según el propio autor—, incluso antes algunos cuentos y sonetos.

Dada la calidad desus escritos, su familia, incluida su madre, dudó de la veracidad de su autoría, lo que generó una gran pesadumbre en Cortázar, quien compartió ese recuerdo en entrevistas posteriores.

Muchos de sus cuentos como Bestiario, Final del Juego, Los Venenos, La Señorita Cora, entre otros, son autobiográficos y relatan hechos de su infancia,

Tras realizar los estudios primarios en la Escuela nº10 de Banfield, se recibió como maestro normalista en 1932 y luego como profesor en Letras, en 1935 en la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta.

De aquellos años surgió «La escuela de noche» (Deshoras) y su gusto por asistir a las funciones de Box, donde ideó una especie de filosofía de este deporte «eliminando el aspecto sangriento y cruel que provoca tanto rechazo y cólera» (La fascinación de las palabras). Admiraba al hombre que siempre iba para adelante y a pura fuerza y coraje conseguía ganar (Torito, Final del juego).

A los diecinueve años recién cumplidos, leyó en Buenos Aires Opio: diario de una desintoxicación de Jean Cocteau, traducido por Julio Gómez de la Serna y con un prólogo de su hermano Ramón. La obra lo deslumbró y se convirtió en uno de sus libros de cabecera, acompañándolo por el resto de su vida.

Comenzó sus estudios de Filosofía en la Universidad de Buenos Aires. Aprobó el primer año, pero comprendió que debía utilizar el título que ya tenía para trabajar y ayudar a su madre. Dictó clases en Bolívar y Saladillo (ciudad que figura en su Libreta Cívica como oficina de enrolamiento). Vivió en cuartos solitarios de pensiones aprovechando todo el tiempo libre para leer y escribir (Distante espejo).

Entre 1939 y 1944 Cortázar vivió en Chivilcoy, en cuya Escuela Normal daba clases como profesor de literatura y era asiduo concurrente a las reuniones de amigos que se hacían en el local de fotografía de Ignacio Tankel, a propuesta de quien realizó su primera y única participación en un texto cinematográfico, donde colaboró en el guion de la película La Sombra del Pasado, que se filmó en esa ciudad entre agosto y diciembre de 1946. Ese episodio fue tratado en el filme documental Buscando la Sombra del Pasado, dirigido por Genaro Panero, que se estrenó en 2004.

En 1944 se mudó a Mendoza, en cuya Universidad Nacional de Cuyo impartió cursos de literatura francesa.

Su primer cuento,«Bruja», fue publicado en la revista Correo Literario.

Participó en manifestaciones de oposición al peronismo. En 1946, cuando Juan Domingo Perón ganó las elecciones presidenciales, presentó su renuncia. «Preferí renunciar a mis cátedras antes de verme obligado a sacarme el saco, como les pasó a tantos colegas que optaron por seguir en sus puestos». Reunió un primer volumen de cuentos, La Otra Orilla. Regresó a Buenos Aires, donde comenzó a trabajar en la Cámara Argentina del Libro y ese mismo año publicó el cuento Casa Tomada en la revista Los Anales de Buenos Aires, dirigida por Jorge Luis Borges, así como también un trabajo sobre el poeta inglés John Keats, «La urna griega en la poesía de John Keats» en la Revista de Estudios Clásicos de la Universidad de Cuyo

En 1947 colaboró en varias revistas, entre ellas, Realidad. Publicó un importante trabajo teórico: Teoría del Túnel y en Los Anales de Buenos Aires, donde aparece su cuento «Bestiario».

Al año siguiente obtuvo el título de traductor público de inglés yfrancés, tras cursar en apenas nueve meses estudios que normalmente llevan tres años. El esfuerzo le provocó síntomas neuróticos, uno de los cuales (la búsqueda de cucarachas en la comida) desaparece con la escritura del cuento Circe, que junto con los dos anteriormente citados, publicados en la revista Los Anales de Buenos Aires, serían incluidos más adelante en el libro “Bestiario”.

En 1949 publicó el poema dramático «Los reyes», primera obra firmada con su nombre real e ignorado por la crítica. Durante el verano escribió una primera novela, Divertimento, que de alguna manera prefigura Rayuela, que escribiría en 1963.

Además de colaboraren la citada revista Realidad, escribió para otras revistas culturales de Buenos Aires, como Cabalgata Sur (8 textos,principalmente de crítica literaria y cine). En la revista literaria Oeste de Chivilcoy publicó el poema «Semilla» y colaboraciones en otros tres números.

En 1950 escribió su segunda novela, “El Examen”, rechazada por el asesor literario de la Editorial Losada, Guillermo de Torre. Cortázar la presentó a un concurso convocado por la misma editorial, nuevamente sin éxito, y, como la primera novela, vio la luz apenas en 1986.

En 1951 publicó “Bestiario”, una colección de ocho relatos quele valieron cierto reconocimiento en el ambiente local. Poco después,disconforme con el gobierno de Perón, decidió trasladarse a París, ciudad donde, salvo esporádicos viajes por Europa y América Latina, residiría el resto de su vida.

En 1953 se casó con Aurora Bermúdez, una traductora argentina, con quien vivió en París con cierta estrechez económica, hasta que aceptó la oferta de traducir la obra completa, en prosa, de Edgar Alan Poe para la Universidad de Puerto Rico. Dicho trabajo sería considerado luego por los críticos como la mejor traducción de la obra del escritor estadounidense. Se trasladaron a Italia durante el año que duró el trabajo; luego viajaron a Buenos Aires en barco y Cortázar pasó la mayor parte del trayecto escribiendo en su máquina portátil una nueva novela.

En 1967 rompió su vínculo con Bernárdez y se unió a la Lituana Ugn´w Karvelis, con quien nunca contrajo oficialmente matrimonio, pero quien le inculcó un gran interés por la política.

Con su tercera pareja y segunda esposa, la escritora estadounidense Carol Dunlop, realizó numerosos viajes, entre otros a Polonia, donde participó en un congreso de solidaridad con Chile. Otro de los viajes que hizo Dunlop fue plasmado en el libro Los Autonautas de la Cosmopista, que narra el trayecto de la pareja por la autopista París-Marsella.

Tras la muerte de Carol Dunlop, Aurora Bermúdez lo acompañó nuevamente, esta vez durante su enfermedad, antes de convertirse en la única heredera de su obra publicada y de sus textos.

«La Revolución Cubana me mostró de una manera cruel y que me dolió mucho, el gran vacío político que había en mí, mi inutilidad política… los temas políticos se fueron metiendo en mi literatura» (La fascinación de las palabras).

En 1963 visitó Cuba invitado por Casa de las Américas para ser jurado en un concurso. A partir de entonces, ya nunca dejaría de interesarse por la política latinoamericana.

En ese mismo año aparece lo que sería su mayor éxito editorial y le valdría el reconocimiento de ser parte del Boom Latinoamericano “Rayuela”, que se convirtió en un clásico de la Literatura en Español.

Según declaró en una carta a Manuel Antín en agosto de 1964, ese no iba a ser el nombre de su novela sino Mandala: «De golpe comprendí que no hay derecho a exigirle a los lectores que conozcan el esoterismo búdico o tibetano; pero no estaba arrepentido por el cambio».

Los derechos de autor de varias de sus obras fueron donados para ayudar a los presos políticos de varios países, entre ellos Argentina. En una carta a su amigo Francisco Porrúa de febrero de 1967, confesó: «El amor de Cuba por el Ché me hizo sentir extrañamente argentino el 2 de enero, cuando el saludo de Fidel en la Plaza de la Revolución al comandante Guevara, allí donde esté, desató en 300 mil personas una ovación que duró diez minutos».

En noviembre de1970 viajó a Chile, donde se solidarizó con el gobierno de Salvador Allende y pasó unos días a Argentina para visitar a su madre y amigos, y ahí el delirio fue una especie de pesadilla diurna contó en una carta a Gregory Rabassa.

Al año siguiente, junto a otros escritores cercanos (Mario Vargas Llosa, Simone de Beauvoir, Jean Paul Sartre, se opuso a la persecución y arresto del autor Heberto Padilla, desilusionado con la actitud del proceso cubano. En mayo de 1971 reflejó su sentir ambivalente hacia Cuba en «Policrítica en la hora de los chacales», poema publicado en Cuadernos en Marcha y reproducido después incluso por Casa de las Américas

A pesar de ello, sigue de cerca la situación política de Latinoamérica. En noviembre de 1974 fue galardonado con el Medicis Etranger por “Libro de Manuel” y entregó el dinero del premio al Frente Unificado de la resistencia chilena.

Ese año fue miembro del Tribunal Russel II, reunido en Roma para examinar la situación política en América Latina, en particular, las violaciones de los Derecho Humanos. Fruto de esa participación fue el cómic editado posteriormente en México, “Fantomas contra los Vampiros Multinacionales”, que Gente Sur editó en 1976.

En esa misma época, junto a otros escritores como Borges Bioy Cazarez, Octavio Paz, pidieron la liberación de Juan Carlos Onetti, apresado por deliberar como jurado en favor del cuento “El Guardaespldas” de Nelson Marra, cuyo encarcelamiento le significó secuelas traumáticas.

Aunque Cortázar es reconocido principalmente por su narrativa, escribió gran cantidad de poemas en prosa, en libros mixtos como “Hostorias de Cronopios y de Famas”; “Un tal Lucas”; “Último Round” e incluso poemas en verso, como en “Presencia”, “Pameos y meopas” y “Salvo el crepúsculo”.

Colaboró en muchas publicaciones en distintos países, grabó sus poemas y cuentos, escribió letras de tangos (por ejemplo con el Tata Cedrón) y le puso textos a libros de fotografías e historietas. Grabó en Alemania con el bandoneonista Juan José Mosalini el poema Buenas noches, che bandoneón y con otros autores latinoamericanos, “Poesía Trunca”, discos de Casa de las Américas en homenaje a vates revolucionarios (1978).

En 1976, viaja a Costa Rica, donde se encuentra con Sergio Ramírez y Ernesto Cardenal y emprende un viaje clandestino y plagado de peripecias hacia la localidad de Solentiname en Nicaragua. Este viaje lo marcará para siempre y será el comienzo de una serie de visitas a ese país.

Luego del triunfo de la Revolución Sandinista visita reiteradas veces Nicaragua y sigue de cerca el proceso y la realidad tanto nicaragüense como latinoamericana. Estas experiencias darán como resultado una serie de textos que serán recopilados en el libro “Nicaragua, tan violentamente dulce”.

En 1978, a pedido del grupo musical chileno Quilapayún, remodeló parte del texto de la Cantata Santa María deI quique, lo que causó el disgusto de su autor, el compositor Luis Advis, que no había sido consultado. La versión con las correcciones de Cortázar fue grabada en dos oportunidades, pero después Quilapayún volvió a interpretar la obra de acuerdo al original de Advis.

En agosto de 1981 sufrió una hemorragia gástrica y salvó su vida de milagro. Nunca dejó deescribir, fue su pasión aun en los momentos más difíciles.

En 1983, luego de derrocada la dictadura en Argentina, Cortázar hace un último viaje a su patria, donde es recibido cálidamente por sus admiradores, que lo paran en la calle y le piden autógrafos, en contraste con la indiferencia de las autoridades nacionales. Después de visitar a varios amigos, regresa a París. Poco después François Mitterrand le otorga la nacionalidad francesa.

Vivió en París sus últimos años en dos casas, una en la rue Martel y otra en larue de L’Eperon. La primera correspondía a un pequeño apartamento de tercer piso sin ascensor, cómodo, luminoso y lleno de libros y discos, donde solía recibir amablemente continuas visitas de otros escritores que pasaban por la ciudad, en compañía de su gata Flanelle.

Carol Dunlop había fallecido el 2 de noviembre de1982, sumiendo a Cortázar en una profunda depresión.

Murió en París, el 12 defebrero de 1984 a causa de la Leusemia.

En 2001, la escritora uruguaya Cristina Pero Rossi afirmó en su libro sobre el escritor que creía que la leucemia había sido provocada por el SIDA, que Cortázar habría contraído durante una transfusión de sangre en el sur de Francia.

Dos días después, fue enterrado en el Cementerio de Montparnasse, en la misma tumba donde yacía Carol. La lápida y la escultura que adornan la tumba fueron hechas por sus amigos, los artistas Julio Silva y Uis Tomasello. A su funeral asistieron muchos de sus amigos, así como sus ex parejas Ugné Karvelis y Aurora Bernárdez. Esta última lo atendió durante sus últimos meses de vida, luego del fallecimiento de Dunlop.

En abril de 1993, Aurora Bernárdez donó a la Fundación Juan March de Madrid, la biblioteca personal del autor, de la calle Martel, correspondiente a más de cuatro mil libros, de los cuales más de quinientos están dedicados al escritor por sus respectivos autores, y la mayoría de ellos poseen numerosas anotacione sdel propio Cortázar, acerca de las cuales habla la obra Cortázar y los libros de Jesús Marchamalo

José Vasconcelos ante la tumba de Benito Juárez

“ANTE LA TUMBA DE BENITO JUÁREZ”

por José Ramón González Chávez

A la memoria del más ilustre de los mexicanos (21/03/1806 – 18/07/1872)

Traigo a la memoria un discurso que con motivo del 47 aniversario luctuoso de Benito Juárez pronunciara José Vasconcelos, uno de los hombres más preclaros que ha tenido México a lo largo de su historia cultural y política.

Al igual que Juárez, Vasconcelos nació en Oaxaca, en febrero de 1882 y murió en la ciudad de México el 30 de junio de 1959. Durante su existencia, se distinguió de tal forma dentro del mundo del pensamiento continental, que su figura ha quedado ubicada para siempre entre la más selecta pléyade de intelectuales hispanoamericanos. Su labor reformadora en el ámbito educativo ha sido considerada por muchos como una de las obras más importantes de la Revolución Mexicana.

Pero antes de incurrir en tan memorable pieza oratoria, ubiquémonos históricamente en el marco histórico en el que fue pronunciada:

1912.- En México, plena guerra civil. El gobierno maderista se encuentra tambaleante. Hay una lucha abierta por el poder entre las diversas facciones políticas, al igual que abierta es la intervención política norteamericana a través de Henry Lane Wilson, embajador de esa nación ante la Mexicana.

Hacía menos de cuatro meses de la sublevación de Orozco, representante militar del plan de Chihuahua. El punto de atención de la contienda bélica intestina se centra en el norte de la República, especialmente en las cercanías de la frontera entre Chihuahua y EE.UU. Francisco Villa y Victoriano Huerta pelean juntos, formando un mismo frente, aunque es evidente la existencia de delicados puntos de fricción.

En la Capital del país, como premio por las derrotas propinadas a las tropas orozquistas, el después traidor Victoriano Huerta es nombrado por el Presidente Francisco I. Madero general en jefe del Ejército Federal.

De otra parte y por la misma razón, los reaccionarios dirigen su mirada hacia Félix Díaz, quien se preparara a encabezar la rebelión en Veracruz, que se efectuaría unos meses más tarde.

En la Ciudad de México, la contienda política es candente.

Inicia el proceso de establecimiento de las directrices del movimiento revolucionario.

Un gran número de miembros de la clase burguesa comienza a emigrar hacia Europa y Estados Unidos.

La medrosa clase media mantiene su indefinición política.

Es en este contexto histórico que llega el 18 de julio de 1919. En el panteón de San Fernando, ante el mausoleo de Juárez, un joven liberal que recién ha cumplido los treinta años, tras un atril, frente a un nutrido grupo de personas, dirige estas palabras:

«SER LIBERAL ES ESTAR PRONTO A REFORMAR Y A REFORMARSE»

Hoy han nacido el recuerdo y la ofrenda del alma misma del pueblo, y todos hemos ido con emoción reavivada a la tumba por donde otros años pasamos agobiados por la culpa de una conducta complaciente, indigna de nuestro antepasado, los firmes ciudadanos cuyo lema confirmado por su conducta se expresó en la máxima valiente de Ocampo: «Me quiebro pero no me doblo».

El pueblo mexicano dolorido por la terrible lucha que apenas termina, se yergue sobre su dolor y redimido de toda ignominia celebra a su patricio magno con la frente ya altiva aunque sangrando, con el corazón firme no obstante la amargura y el luto, con la voluntad alerta después de la contienda y satisfecho porque ha sufrido males irreparables, pero no lleva en el espíritu la infamia de la sumisión.

Se acerca a la memoria del Benemérito, imaginando que quien tanto amó a su patria, aún vela sus destinos y las aspiraciones del alma popular, angustiosas y alegres como las voces del sacrificio fecundo, se vuelven al pasado con orgullo cantando la esperanza de una raza que ha sabido luchar por el bien y morir por la libertad.

Frente a los manes de los antepasados venerables corresponde hacer la estimación de nuestros progresos y el examen de nuestras faltas, por eso hoy que el pueblo, oprimido por el afán de renacer, vuelve a vosotros, padres de la Reforma, y os trae de nuevo su amor y gratitud.

Rotos los falsos ídolos, era preciso que os buscásemos a vosotros, los puros y abnegados: limpio abolengo que nos inyecta firmeza. El espíritu liberal que os animó resucita multiplicado: el ardor presente es el mismo que a vosotros os llevara al sacrificio y a la gloria…

Es liberal nuestra edad y nuestra generación pero también es preciso que ella sepa y lo sepamos nosotros mismos, que ser liberal no nos obliga a guardar respeto idolátrico por las fórmulas liberales o por los hombres que representan en nuestra historia el liberalismo, sino que al contrario, el liberal está siempre pronto a reformar y reformarse: porque es el progreso lo que constituye el liberalismo.

Nuestras instituciones liberales son intocables tan solo mientras no seamos capaces de producir algo mejor, pues no basta para resolver los problemas contemporáneos inspirarnos en el libro sagrado de nuestras leyes, sin tener presente las luces de nuestra edad y sus doctrinas fecundas.

Ninguna generación puede desprenderse de su derecho para hacer leyes, instituciones, moral, arte o genio, de acuerdo con su mayor saber, su mayor ambición o su mayor poder.

El alcance de las fuerzas humanas es ilimitado, porque cada generación tiende a hacerse autónoma, porque cada individuo está en lo justo si considera que su vida y su duda y su problema son únicos, y es él mismo, el obligado a aumentar esa vida y a resolver ese problema único.

Tal imperiosa resolución de desarrollar con independencia cada individuo, sociedad o generación, es lo que constituye el liberalismo. Cuidarte a ti mismo es su fórmula; deja que el destino realice entre todos sus milagros todas sus sorpresas; eres sustancia trabajada por las fuerzas divinas y aquel que se introduce entre el alma y su intuición, entre el hombre y su pensamiento, es sacrílego contra la obra misteriosa que se realiza instante tras instante por encima de los criterios humanos y del poder de las sociedades.

No digas buen apóstol «haz como yo» pero abre tu corazón, da tu experiencia, por si ella sirve para el caso semejante del hermano afligido, muestra el camino hallado, pero no lleves de la mano, educa al discípulo para que mire con sus ojos y camine con sus pies y encuentre su propia ruta. Hazlo andar, porque la libertad es únicamente un medio, indispensable sin duda, pero en sí estéril, un simple requisito para el desarrollo de la obra que es lo que importa verdaderamente es el individuo y en el pueblo.

No basta por eso que el pueblo grite por las calles el regocijo de su liberación, es preciso que dé valor a esa libertad, pues el hombre o la raza que no dan los frutos de su naturaleza, ni la merecen, ni la practican. La obligación de obrar es superior a la de ser libre, y debe ser nuestro estímulo constante.

Puede esta generación envanecerse con su herencia de Constitución y leyes que aseguran la independencia de las religiones y el Estado; mas solo merecerá apellidarse liberal, si en vez de hinchar su retórica en los comentarios y elogios del pasado, cumple los deberes del progreso del presente, subordina su legislación a lo vital y la transforma a igual paso que el progreso, pues no hay edad que no pueda y no deba hacer o reformar Constituciones, leyes o gobiernos, si con ello acelera la marcha demasiado lenta de la civilización.

Coloquémonos entre el pasado y el porvenir exigiendo, un alto, para nosotros, y así viviremos haciendo del pasado un inmenso pedestal y recibiendo en los oídos la música del porvenir pero con la cabeza y los brazos libres para labrar nuestra huella en los senderos del tiempo. He aquí por qué, generación, debes sentirte fuerte y autónoma, para que se realice tu quimera y llenes tu tiempo con los frutos de tu acción: para que tu esfuerzo se imponga al porvenir y te haga inmortal.

Fortificado con esta fe en la acción, vamos noble patricio a continuar las ceremonias en tu honor. Después de esta velada oficial, los liberales de hoy prenderán cerca de las tumbas del panteón histórico las luces que simbolizan el alma de los muertos. Serás ahí de nuevo recordado como en otros años con veneración siempre igual.

Permite que con los homenajes de ellos, los más afectuosos de cuantos recibas en este día, vaya también el centro de nuestro anhelo nuevo a buscar apoyo en ti, padre de firmezas y heroísmos. Permite que en tu tumba misma, entre las oraciones de tus fieles, encuentre confirmación y esperanza nuestro ideal de victoria.

Detenida en tu recuerdo medita esta noche la patria sus destinos. Llora el dolor de sus hijos huérfanos por la guerra civil; pero escucha el suave trinar de la resurrección prolongándose en la quietud hasta convertirse en canto triunfal de vida».

Obama en la Balanza de la Historia

OBAMA EN LA BALANZA DE LA HISTORIA

Por José Ramón González Chávez

Esta semana se da el cambio de ejecutivo federal en Estados Unidos de Norteamérica. El hecho motiva a la reflexión en estas pocas líneas sobre cuál es el legado que dejan 8 años del estilo personal de gobernar –como dijera Don Daniel Cosío Villegas- de Barak Obama, tanto en sus logros como en sus errores y los asuntos que deja en curso o pendientes por resolver.

Para algunos una figura inédita en la historia política norteamericana (el primer Presidente de color –aunque realmente sea mestizo 50-50 blanco y negro-, de familia migrante relativamente reciente, de antecedentes islámicos); para otros, entre ellos varios grupos internos defensores de derechos de minorías y de algunos externos de izquierda radical, solo un “blanco más, pintado de negro”); pero para la gran mayoría un personaje respetable, ecuánime, templado en sus decisiones, sin escándalos personales ni de su familia trascendentes.

Tal como lo marcan los cánones de la Teoría Política, para realizar un balance lo más objetivo posible de toda gestión gubernamental, los éxitos, fracasos y pendientes habrán de separarse tanto en el ámbito del gobierno interior como en el de la política y las acciones en el contexto internacional.

Logros internos:

1. Su manejo de la economía en plena crisis tras la debacle económica de 2008, a la cual tuvo que enfrentar de forma inmediata desde el mismo inicio de su gestión mediante estrategias y acciones de Rescate Bancario y a las grandes empresas (desde más de un año sus empresas más importantes ocupan los 10 primeros puestos de la bolsa de Nueva York), así como con creación de empleos (actualmente la tasa de desempleo en EUA pasó de 10 a 4.7%; en términos macro, el ingreso ha experimentado un aumento real y casi 4 millones de estadounidenses salieron de la pobreza); el impulso a la sustentabilidad en innovación tecnológica, que actualmente es lo más rentable a nivel global; todo lo cual le permitió mantener la estabilidad en medio del más grande caos económico después del de 1929.

2. El indiscutible éxito de su política de salud, les guste o no a sus detractores, quienes lo critican en el “cómo”, pero nunca en el “qué” y con la cual incorporó a más del 90% de norteamericanos y residentes no asegurados.

3. Colocar entre los temas prioritarios de su agenda el Cambio Climático y la sustentabilidad ambiental reflejados en el acuerdo con China, país junto con el cual produce el 40% de los gases de efecto invernadero.

Fracasos Internos:

Muchos estadounidenses consideran que si bien en la teoría los planteamientos y las políticas, programas y acciones de la administración Obama fueron bien intencionados, en la práctica se trajeron resultados nefastos: aumento considerable del costo de la vida; disminución sensible de los salarios, estancamiento del ingreso y aumento rampante de la brecha económica y social, que ha polarizado a la población; recrudecimiento de la política de deportación, que durante el régimen de Obama expulsó a 3 millones de inmigrantes ilegales; la situación económica actual de los blancos con educación secundaria es igual o menor a la que tenían los afroamericanos en los 80); la compra indiscriminada de armas; procedimientos deficientes en la gestión y prestación de servicios de salud; aumento constante en el consumo de drogas, sobre todo heroína y anfetaminas; sistema educativo deficiente, obsoleto y por lo mismo poco competitivo a nivel global; crecimiento sin control de la corrupción – ignorado o hasta consentido por el propio gobierno.

La inconformidad, el resentimiento y la rabia que generaron estos efectos nocivos conformaron un paquete de oferta electoral que ahora se denomina La Ola Antisistema, aderezado con atractivos argumentos proteccionistas y nacionalistas, de alto rendimiento en urnas, usado de manera puntual e implacable como un búmeran por Donald Trump, no solo contra el Presidente que sale, sino ante todo contra su contendiente Hilary Clinton, quien en una desafortunada estrategia de campaña tomó la decisión de no ofrecer más que la continuidad del proyecto de Obama.

Logros Externos:

1. El giro que logró para hacer cambiar al gobierno y el sistema norteamericanos de una postura defensiva después del 11 de septiembre de 2001 a una postura proactiva con tácticas acciones y estrategias que condujeron al asesinato de Osama Bin Laden y otros líderes del terrorismo islámico.

2. El acuerdo con Irán para controlar sus operaciones expansivas en materia de infraestructura y armamento nuclear.

3. La reanudación de relaciones con Cuba y el inicio del levantamiento del embargo después de sesenta años de aplicación implacable, no obstante el “fin de la guerra fría” hace más de 35 años y de la nulidad de resultados en términos reales, logrando el consenso de la fracción republicana en el Congreso como mecanismo para conseguir una paz duradera en Colombia y controlar el affair Venezuela.

Fracasos externos:

Igual que a nivel interno, en materia de política internacional la opinión de sus detractores es similar: la teoría y la retórica de Obama englobada en el lema “menos es más”, si bien efectiva a nivel mediático, en la práctica ha sido poco convincente y efectiva, cuando no ingenua, inoperante y hasta peligrosa: el fracaso en Afganistán, después de 14 años de guerra; los resultados desafortunados de su política de “dirigir desde la barrera” (lead from behin) en Irak y Libia; la pésima estrategia del programa Rápido y Furioso implantado supuestamente para combatir el creciente narcotráfico en la frontera con México; el operativo militar en Siria, también fracasado y costoso en términos militares, logísticos de y vidas, tanto de la población civil como de sus propios soldados; las amenazas contra ISIS y otros grupos radicales islámicos, que no hizo más que avivar fuego y expandirlos ya no solo medio oriente sino en prácticamente todo el mundo; la incapacidad para detener la cada vez mayor intromisión de Rusia en Medio Oriente y para contener la influencia de los intereses israelitas en la política norteamericana  causante del estancamiento del proceso de paz en Palestina; el descuido de sus aliados históricos en la región, como Israel, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes, los sunitas, Egipto y paradójicamente su complacencia ante enemigos históricos como Irán.

Lo que quedó por hacer:

En la bandeja de salida o en proceso, Obama deja entre los asuntos internos más relevantes lograr una política económica más equitativa; mejorar el poder adquisitivo; recuperar y mantener la vanguardia en innovación tecnológica; mejorar la atención y la capacidad de oferta del programa de Salud; realizar una reforma educativa de fondo; mantener el liderazgo en materia de sustentabilidad ecológica;

A partir del 20 de enero Donald Trump deberá dejar de una vez por todas la retórica electoral y decirle a la ciudadanía, ya no como gobernante sino como Presidente, cómo piensa actuar para afrontar y atender todos estos asuntos más los de la economía y la política internacionales, cuyo manejo por lo peculiarmente delicado del contexto requiere de un tratamiento de microcirugía, si lo que quiere es no despertar a monstruos que nadie quiere volver a ver…

Reza un dicho norteamericano que en su primer cuatrienio los presidentes trabajan para lograr la reelección y en el segundo para pasar a la historia. De cualquier forma los ex presidentes en esa nación ocupan un espacio intrascendente para la política cotidiana. Al margen de ello, en todo caso, como el mismo Obama afirmó al referirse al legado de Fidel Castro luego de su fallecimiento: La historia será su mejor juez…

El Misterioso Premio Nobel de Literatura a Bob Dylan y las Normas

EL MISTERIOSO PREMIO NOBEL DE LITERATURA A BOB DYLAN Y LAS NORMAS

QUÉ HAY DETRÁS?

Por José Ramón González Chávez

Publicado el 18 de octubre del 2016

Recientemente fuimos enterados por un escueto video y boletín de circulación global sobre la designación del músico Bob Dylan (Robert Allen Zimmerman) como ganador del premio Nobel de literatura de este año. La controversia que ha generado, mueve a reflexionar sobre las razones de esa elección y su congruencia con las normas que regulan la asignación de estos premios desde que se creó la Fundación Nobel hace 116 años.

Ante todo, se entiende que un premio de literatura debería otorgarse a un miembro del gremio, practicante de alguno o varios géneros literarios; y así había sido hasta ahora, entregándose por lo general a novelistas, poco a poetas, menos a cuentistas y ensayistas, pero nunca a un músico. Lo cual a primera vista pareciera incongruente, fuera de toda lógica, tanto más cuanto que Dylan –según las entrevistas que le han hecho y he tenido oportunidad de leer- nunca se ha reconocido a sí mismo como literato.

La elección de un nobel de literatura se realiza con base en la composición y el trabajo del galardonado, con estricto apego a normas de carácter tradicional (en los países anglosajones la costumbre es la fuente primordial del Derecho, a diferencia de los países de cultura jurídica romano germánica, donde la legislación es la más relevante) aún más antiguas que la propia Academia Sueca de la Lengua, Institución erigida por el Rey Gustavo III el 20 de marzo de 1786 bajo la divisa “Talento y Gusto”, compuesta de 18 miembros, nombrados de por vida por el Rey y que estando encargada de velar por la preservación de la lengua sueca (!!!) participa de forma sustancial en la determinación del elegido al Nobel de cada año.

El promedio de edad de los integrantes de la Academia de la Lengua Sueca es de más de 72 años, de 98 años del más anciano hasta 52 años de la más joven; de casi cuatro décadas de pertenecer a ella el más antiguo, a 5 años de haber ingresado el mas reciente. No obstante que ese promedio de edad es algo menor a los 75 años que tiene Dylan, dudo mucho que en su devenir como garantes de la pureza del idioma sueco los integrantes de esta Academia hayan tenido –al menos la mayoría de ellos- contacto con la obra letrística de Dylan (menos a su obra musical, el mismo Dylan  admitido desde siempre que no podía esperar que sus canciones las llegara ya no entender, a escuchar, alguien de 70 o 90 años) y que la mayoría de ellos llegara a considerar que dicha obra se apegara a los tan rigurosos y tradicionales parámetros de selección del ganador del premio.

Por otra parte, el trabajo de selección de los 5 finalistas de los que se escogerá al ganador, es realizado por los cinco miembros del Comité Nobel, también nombrado por el Rey, que duran en su encargo tres años.

Del mismo modo que en el caso de la Academia, resaltan las edades de los miembros del Comité, que en promedio anda en 63 años, la mitad de ellos rayando en los ochentas y de quienes al igual que aquellos, dudo que hayan tenido el menor interés de conocer, comprender y valorar en su caso el contenido literario de las canciones de Dylan

Habría que preguntárselos y también preguntarles qué motivo profundo e iluminado los llevó a tomar la determinación de darle al cantautor el premio nobel de literatura, aunque de antemano sabremos que no dirán nada, porque por norma – otro dato digno de considerar- tienen prohibido revelar durante 50 años información sobre las deliberaciones para la designación. Pero de entrada e independientemente del os argumentos que pudieran esgrimir, parece tan contradictorio como otorgarle un Grammy a Herman Hesse porque “le gustaba la música y lo que escribía se describe por el jurado como música para sus oídos”.

Como pensar factible que más de 600 instituciones de literatura postularan mayoritariamente como prospecto al Nobel a Bob Dylan antes que a otros artistas que han dedicado su vida a las letras?

¿Cómo fue que los miembros del jurado se soplaron toda la obra de Dylan y de los demás postulados por esos 700 invitados a proponer candidatos, y la mayoría de ellos voto por Dylan para recibir el Nobel de este año, tal como marca la normativa aplicable?

¿Qué hay detrás de todo esto que resulta ser toda una falacia, es decir una mentira disfrazada de verdad; una incoherencia arropada bajo el manto de la verdad de las normas y procedimientos de selección tanto del propio Comité Nobel y la Academia como de la monarquía sueca?

Una línea de investigación interesante es un hecho que hasta el momento se mantiene como un secreto a voces: Desde inicios de los 1990s un grupo de investigadores del Instituto Karolinska, equivalente de la academia sueca para otorgar el premio nobel de Medicina, ha venido usando títulos y fragmentos de letras de Bob Dylan en sus artículos, capítulos de libros y editoriales sobre biomedicina y se dice que existe una apuesta entre ellos para ver al momento en que se jubile el primero, quién logra recibir más comentarios a sus artículos, de todo lo cual hay nombres y evidencias tangibles. Incluso uno de ellos –Weitzberg- en una entrevista al diario británico The Guardian en 2014comentó que “Dylan debería de recibir el premio nobel de literatura”. De tal suerte, la extraña por inusual designación de Dylan acabaría circunscribiéndose al mero capricho de una confraternidad secreta de algunos miembros del jurado encargados de otorgar el nobel médico, lo cual me parece casi obsceno. Con ello no hacen más que reducir el premio nobel a un simple juguete de algunos de sus otorgantes, poniendo de manifiesto una farsa escudada en la norma, con lo que tirarían a la basura por un acto de populismo académico, el prestigio de un galardón construido por más de un siglo.

Por algo será que Bob Dylan no aparece y que el mismo comité Nobel ya se cansó de andarlo buscando. De cualquier forma no sería la primera vez que el modesto cantautor rechazaría asistir para recibir un reconocimiento del casi medio centenar que le han sido conferidos a lo largo de medio siglo de su carrera como músico, ni tampoco la única vez –ni la última por desgracia- que el Derecho o mejor dicho el marco normativo formal se utiliza de manera arbitraria por una camarilla para beneficio o divertimento propio, tal como ha sucedido en muchos de los momentos más oscuros de la historia humana.

Ulrico de Magencia: Personaje enigmático en la Conquista de la Nueva España

ULRICO DE MAGENCIA: PERSONAJE ENIGMÁTICO DEL SIGLO XVI

Un acercamiento biográfico

Por José Ramón González Chávez

Sólo fue sacerdote por un año. En 1512 entró en contacto con cátaros de Montségur.

En Montségur, en los Pirineos, se erguían las ruinas del llamado Castillo del Grial; los cátaros, una de las ramas albigenses. En contra de estos Mahatma Gandhi  de la Edad Media, como los llamara Otho Ralm, se desató la furia de la espada y el fuego, a partir del año 1207 cuando les declaró la guerra el Papa Inocencio III. Y esta herejía, a la que por su parte Maurice Magré –visionarios de otros mundos- denominados el budismo del Occidente, fue casi borrada por obra de la sangre y de la hoguera. La cruzada que asoló la Occitania estaba encabezada por el lúgubre abad Arnaldo de Citeaux y el cruento conde Simón que cabalgaban. Como lo cantara Lenau.

En la región hay grandes planicies verdes rodeadas de bosques sensuales, ríos cristalinos y escarpadas montañas que esconden cavernas mágicas.

Albiguenses sobrevivientes del catarismo que se ocultaban en la región cuidando los vestigios de su antigua apoteosis, es con quienes Ulrico de Magencia aprendió ciencias secretas y una manera sublime de elevar su espíritu. De este modo, en las brasas de esas cenizas –las del culto cátaro-, en la tierra occitana de los caballeros y trovadores donde dice la leyenda se preservó el Santo Grial, con los descendientes de los “puros” y en este lugar de hermosos paisajes, Ulrico de Magencia prendió una luz interna que habría de iluminar su alma y su vida a lo largo de todas sus aventuras.

Ulrico estudió medicina y precisamente en calidad de médico militar se enroló en la expedición de Hernán Cortés a México.

Ulrico fue recompensado con la posesión de una mina de oro que habría de convertirlo en un hombre muy rico. Luego de estar siete años en México –siete años, número iniciático- regresa a Europa dueño de una gran fortuna. Según relatan sus biógrafos, compró en España un castillo cerca de la frontera con Francia. Atesoraba libros y se dedicó a la alquimia y a la astrología. Y las enseñanzas cátaras, que sembraron en él la búsqueda de la paz del espíritu, lo siguieron inquietando y le daban impulso y profundidad a su persona.

Motivado por la lección cátara –queriendo con prudencia, además, poner durante un tiempo de por medio entre él y la Inquisición la distancia del mar-, reunió una flota y en 1540 partió del puerto de Cádiz rumbo al Extremo Oriente. Había sido explorador y conquistador con Cortés; ahora quería ser tan sólo explorador y lo que buscaba era algo superior al oro.

Viajó por tierra en la frontera entre la India y China. Pero su destino principal fue alcanzar las alturas del Tibet e iniciarse con el tercer Dalai Lama, de nombre Sodnam Dschamtso, en disciplinas y conocimientos ancestrales.

Luego de siete años de viaje –otra vez el número esotérico- Ulrico retornó a Europa, a sus posesiones españolas. Entregado al estudio y la castidad, redactó durante años una obra monumental llamada “Arbor Mirabilis”, la que sería publicada en 1556. En ella expone revelaciones y profecías que tienen que ver con el ciclo de 2 mil años de la historia humana. Ahí identifica la liberación de Jerusalén con el inicio de una tercera guerra de todas las naciones.

En el aliento milenario de las profecías hay in símbolo, el del árbol cósmico que remite el mito de la Edad de Oro al origen de los tiempos, al paraíso perdido. La Edad de Plata que se relaciona con la luna, es la era nocturna, la de la religión estática. La Edad de Bronce significa el desencadenamiento de la soberbia, la violencia y la guerra. La Edad de Hierro es la edad oscura, la de las civilizaciones idólatras que divinizan lo material y lo humano. La edad de oro es el antecedente y será la Edad Postrer. Los grandes círculos de la historia se desenlazan como en una espiral que da vuelta sobre sí misma; el fin es el principio.

En “Arbor Mirabilis”, el anhelo del estado primordial se convierte en profecía  como un brote del árbol de Seth, nacido de una rama de Árbol de la Ciencia, el Árbol que estaba en el centro del Paraíso Terrenal.

Pero Ulrico completa los principios iniciático occidentales con la misma influencia hindú y budista, y hace así la profecía –para después de la última guerra anunciada por él- del nacimiento de la Paz Universal, donde los hombres en gran armonía consigo mismos habrán reparado sus errores; confiaba así en lo que los adeptos budistas sostienen como “infinita sabiduría y bondad de la Potencia  innombrable”. La interpretación de las doctrinas orientales le hizo creer en la posibilidad que tiene el hombre de sustentar su vida en el equilibrio perfecto entre el misterio y las maravillas.

Ulrico de Magencia tuvo como discípulo al célebre Nostradamus y se sabe que, en la primavera del año de 1558, abandonó su castillo desapareciendo para siempre sin dejar rastro, perdido en las brumas de la historia.

Thinking Fast and Slow: propuesta innovadora para la toma de decisiones

THINKING FAST AND SLOW (Pensar rápido y lento)

Reseña de un concepto de Daniel Kahnemann

Por José Ramón González Chávez

Daniel Kahnemann nació en 1934, es un psicólogo norteamericano-israelí, actualmente profesor emérito en Princeton e incluido hace poco en la lista de 100 pensadores globales más influyentes por la revista Foreign Policy.

Recibió el premio Nobel en 1992 junto con Amos Tversky por su contribución a la teoría económica, aunque las repercusiones de su trabajo son muy amplias, y prácticamente no hay un área de las ciencias humanas que pueda permitirse ignorarlas.

Su reciente publicación “Thinking. Fast and Slow”, orientada a no especialistas, abarca varias décadas de trabajo como psicólogo experimental y es uno de los libros científicos más comentados (y vendidos) de 2017.

IDEAS CLAVE:

Dos sistemas, un sólo cerebro

No intentes resolver este acertijo y procura emplear la intuición: Un bate y una pelota cuestan $1.10. El bate cuesta un dólar más que la pelota. ¿Cuánto cuesta la pelota? La respuesta de 10¢ se presenta como una intuición rápida, potente y atractiva, pero es incorrecta. Para llegar a la solución correcta — 5¢–, muchos tendremos que recurrir al lápiz y al papel, transformando el acertijo en una ecuación matemática. Tendremos que recurrir a la forma más lenta y fatigosa de pensar que permite nuestro cerebro. Algunos psicólogos consideran que este tipo de test es un predictor más válido sobre la inteligencia que los test sobre cociente intelectual corrientes. En este caso, nos sirve para ilustrar que las intuiciones pueden ser erróneas, no importa lo poderosas que parezcan.

Aunque tenemos una sola mente, no tenemos una sola forma de decidir. Daniel Kahneman propone entender la toma humana de decisiones partiéndola en dos “sistemas” principales:

  • El Sistema 1 es un esclavo de las emociones y actúa “rápida y automáticamente, con pequeño o ningún esfuerzo y sin el sentimiento de un control voluntario.”
  • El Sistema 2, por contra, funciona como un agente racional que “concentra con esfuerzo la atención hacia las actividades mentales que así lo demandan, incluyendo las computaciones complejas. Las operaciones del Sistema 2 están asociadas a menudo con la experiencia subjetiva de la agencia, la elección y la concentracion.”

La mayoría de nuestros juicios diarios son obra del Sistema 1, ocurren de forma automática, intuitiva y emocionalmente, y nos permiten desenvolvernos de forma razonable en nuestra vida práctica. Pero el Sistema 1 también genera todo tipo de intuiciones erróneas con consecuencias triviales o catastróficas. Solamente cuando entra en juego el Sistema 2, postergando las gratificantes sugerencias del sistema emocional, y sólo tras invertir un gran esfuerzo cognitivo, podemos intentar resolver los problemas difíciles o contraintuitivos.

Hacia un nuevo concepto de racionalidad.

Kahneman sugiere que examinemos la naturaleza de la racionalidad a través de sus errores más que a través de sus triunfos. Estos errores o sesgos cognitivos tienen la virtud de aparecer de forma inadvertida para nuestra mente consciente, además de un carácter irresistible en los seres humanos psicológicamente sanos y se dan sistemáticamente si concurren las circunstancias adecuadas.

Para poner algunos ejemplos (la lista de errores cognitivos sistemáticos es bastante grande), la ilusión de causalidad se da de forma natural cada vez que inferimos erróneamente que dos eventos naturales están intencionalmente relacionados entre sí (el experimento de Heider y Simmel es una temprana ilustración experimental de este principio), un descubrimiento que arroja mucha luz sobre el origen del pensamiento religioso. El efecto Halo ocurre cuando tendemos a atribuir características excesivamente positivas o negativas en una persona basándonos en pistas parciales pero emocionalmente atractivas, lo cual ayuda a explicar por qué el público ama irracionalmente a las estrellas de cine, o por qué hemos convertido a Steve Jobs en una especie de santo laico.

La ilusión de validez afecta particularmente a los expertos en entornos difícilmente predecibles, como la política y las finanzas, provocando un exceso de confianza en predicciones infundadas y poniendo serias dudas sobre la eficacia de reputados especialistas y “pundits” mediáticos.

El Sistema 1 está preparado para creer, no para dudar y tiene tanto miedo de la incertidumbre y del azar que a menudo salta rápidamente a conclusiones precipitadas pero capaces de convertirse en buenas historias. Este hecho psicológico ayuda a entender por qué el fanatismo y la seguridad dogmática a menudo se sustentan en la ignorancia, o en evidencias claramente insuficientes, y por qué el escepticismo (una ardua operación del Sistema 2) sigue siendo tan costoso e impopular.

No es sólo la inteligencia, sino la racionalidad, es decir, la capacidad para amonestar a la parte más vaga de nuestro pensamiento, la propiedad que es realmente capaz de desvelar, y en algunos casos domar, los sesgos cognitivos naturales. Desde esta perspectiva, una persona “racional” no es ya aquella que tiene una visión del mundo más consistente, ni mucho menos la que es capaz de contar mejores historias. Tampoco es más racional quien rechaza las emociones en nombre de una inexistente razón desencarnada, sino aquella persona que es capaz de examinar sus propios prejuicios y de asumir que errar es natural. Una difícil empresa que, al fín y al cabo, hubiera firmado el mismo Sócrates: “Una vida sin examinar no merece ser vivida.

Ver: clase magistral de Daniel Kahneman en EDGE: The marvels and flaws of intuitive thinking http://edge.org/conversation/the-marvels-and-flaws-of-intuitive-thinking

Historia de la Muerte Temprana: Ensayo sobre un texto de Eduardo Galeano

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Historia de la Muerte Temprana” del Libro

LAS VENAS ABIERTAS DE AMÉRICA LATINA” de Eduardo Galeano

Ensayo elaborado por

Martha Eugenia González Molina y Jose Ramon Gonzalez Chavez

2 de mayo de 2011.

A principios del Siglo XIX Inglaterra vivía una época de esplendor. Varios factores habían influido para ello: el fin del Imperio Napoleónico; la “Independencia” de los imperios europeos de las colonias en América Latina, que fue si acaso, política, mas que económica, pues en el caso de los ingleses, éstos siguieron explotando los recursos de sus ex colonias, vendiéndoles productos ya sea elaborados a bajo costo por sus crecientes fábricas o bien los que introducían de contrabando y especulando con el dinero todo esto producía a través de sus bancos y por parte de los países “independientes” emitiendo normas monetarias, fiscales, laborales del sistema de justicia, manteniendo mano de obra barata, etc. y asumiendo culturas y actitudes que les facilitaban a los ingleses estos procesos, todo bajo la eterna bandera del “Libre Comercio”.

Así en América Latina la economía de procedencia europea crecía, mientras que la tradicional y poco tecnificada de las incipientes naciones seguía cayendo, hasta ir desapareciendo poco a poco, por la “falta de competitividad”.

El proteccionismo y el recelo ante las ideas de Adam Smith (Hamilton y Cairú, discípulos de Adam Smith, fueron de los grandes promotores del modelo en Brasil), constituían los grandes enemigos de esta antigua forma de globalización. Los gobernantes de los países independientes que se oponían a las reglas impuestas desde Europa duraban poco en el poder o en este mundo.

Pero no solo Inglaterra era el único imperio que promovía el modelo. Otras potencias como Francia y España desde luego que querían hacer e hicieron lo mismo en sus ex colonias, pero en su afán expansionista no tardaron en entrar en serios conflictos, que desembocaron al poco tiempo en guerras internas, entre países vecinos e invasiones.

En Paraguay, casi medio millón de personas abandonaron el país en un período de 20 años por condiciones de pobreza, cuando hacía 100 años era el país más avanzado de Latinoamérica. La principal causa de este cambio fue la guerra contra la triple alianza formada por Brasil, Argentina y Uruguay y aunque Inglaterra no participó directamente en ella, si fungió financiándola a través de su banca y sus empresas, que fueron las más beneficiadas de la destrucción de ese país, que era el único que se había salvado de ser destruido por el capital extranjero.

En los prolegómenos del siglo XIX, un francés, Gaspar Rodríguez, tuvo un papel protagónico en la promoción de la independencia de Paraguay, que hasta entonces era el único país de América latina sin mendigos, ni hambrientos, ni analfabetas, ni ladrones; contaba con un buen ejército, tenía una economía propia no necesitaba del capital extranjero para su desarrollo; sus excedentes se quedaban en el país, y a diferencia de otros países latinoamericanos para ver su futuro no tenían que voltear a Europa. Era un ejemplo que los terratenientes nacionales y extranjeros y los intereses principalmente ingleses veían como algo muy peligroso para las demás naciones vecinas, que lo veían hasta con envidia.

Pero Paraguay consideró necesario romper con el aislamiento y el encierro geográfico y evitar que Brasil y Argentina, como se deduce de la lectura del capítulo, aliados de los ingleses bloquearan sus mercancías. Al mismo tiempo, la corona británica apoyaba la guerra contra Paraguay. Comenzaron entonces las provocaciones, principalmente de su ministro Thornton emplazado en Argentina, hacia el presidente paraguayo Solano López y muy poco tiempo después la llamada “triple alianza” de Uruguay Brasil y Argentina apoyados abajo del agua por los ingleses, atacaron a Paraguay, repartiéndose vorazmente el botín. La guerra duró 5 años. Paraguay resistió y luchó el presidente que realmente era un líder de su pueblo, fue asesinado y Paraguay murió con él.

Antes de la guerra, Paraguay tenía casi la misma población que Argentina; después de la guerra solo sobrevivió la sexta parte. De ellos, los derrotados fueron sometidos, muchos de ellos incluso a esclavitud, mientras que los vencedores se repartían lo que quedaba en Paraguay: los que obtuvieron ganancias por el costo de la guerra quedaron a manos de los banqueros ingleses, agudizando su dependencia económica y lo comenzaron a llenar de deuda externa, drogas y mercancías inglesas mediante un tratado de libre comercio.

Si bien en el siglo XIX Inglaterra era la potencia más importante del mundo, en el siglo XX su lugar fue ocupado por Estados Unidos, que sabedor de la posición estratégica de Paraguay al centro de América del sur, repite el mismo procedimiento que los ingleses, pero ahora con nuevo métodos, ahora con asesores, militares, económicos, educativos, culturales y políticos, controlando la vida de los paraguayos en prácticamente todos los aspectos.

Por su parte, Brasil, socio incondicional de los ingleses, hace lo que le da la gana en Paraguay: construye, vende, toma decisiones como si el gobierno de ese país no existiera, todo lo cual es posible a causa de la corrupción tan grande tanto de los gobernantes impuestos como de la población; mientras, el fondo monetario internacional le aplica una pesada deuda externa, al mismo tiempo que le impone el modelo de libre mercado y la globalización, creador de necesidades de consumo al interior para mantenerlo; el campo ya no produce nada, la población se empobrece, la triple alianza triunfa.

En cuanto a las colonias españolas, en el momento de la Independencia estas se volvieron una especie de colonias inglesas. Se creaban sociedades anónimas inglesas que explotaban los recursos naturales; se estableció y expandió la industria ferrocarrilera inglesa en prácticamente todos los países de la región, que sirvió para extraer los recursos hacia las costas; se establecieron impuestos a la producción que hacían casi imposible poner a la venta productos de fabricación nacional; se produjo un empobrecimiento de las economías locales, obligando a emigrar a la población de sus lugares de origen; se creaban, instalaban y reproducían a un ritmo impresionante los bancos ingleses (en un solo año se fundaron en instalaron 48), que financiaban además a los gobiernos cuyos servicios públicos estaban en sus manos y adquirían su deuda en aras de mantener el modelo haciéndolas crecer de manera exagerada.

Todas estas circunstancias lejos de desaparecer no solo se han mantenido, sino que han ido creciendo al paso de los años. Cuando la industria ferroviaria inglesa estuvo en auge en todos los países latinoamericanos, los ingleses tuvieron miles de concesiones, y tierras y exenciones de impuestos; cuando cayó en desuso, fue generalizada también la compra de fierros viejos como si fueran sistemas ferroviarios nuevos, con dinero depositado y prestado de los mismos bancos que recibían las operaciones de compra venta.

Al mismo tiempo, Estados Unidos, ex colonia inglesa, estaba saliendo de su guerra civil aunque siguió arrastrando muchas de las consecuencias de su dependencia económica del imperio, principalmente en la industria del hierro y el carbón, la naviera y la textil, la exportación de materias primas, más controlada que en América latina y la importación de mercancías y productos elaborados, aunque de manera también mas moderada por que los ingleses permitieron dentro de sus trece colonias el establecimiento de industrias y tecnologías avanzadas y hasta cierto punto la generación de una economía y un sistema financiero propios, así como su propia visión del libre cambio no tanto de consumo interno como de exportación.

COMENTARIO PERSONAL:

Es verdaderamente deprimente y hasta desesperante, ver como las condiciones que había hace ya más de 200 años siguen existiendo en Latinoamérica, que no es casualidad que todas las guerras de independencia y sus consumaciones se hayan dado en la misma época, igual que otros procesos históricos que hemos vivido y seguimos viviendo. Y lo peor es que nada de esto se dijo ahora que según esto se festejaron los famosos “bicentenarios”.

También esto me hace pensar que el rollo de la “globalización” que ahora nos quieren vender y nuestros gobiernos y gobernantes compran como nuevo y benéfico no tiene nada de nuevo ni de benéfico y que solo es una forma para que los países ricos sigan explotando a los pobres.

Mucho de este texto me hace pensar en la situación que se está viviendo actualmente, por ejemplo, en los países de África del Norte y Medio Oriente (Libia, Marruecos, Siria, Egipto, Yemen, etc.) donde los medios nos quieren vender que de repente, como por magia, ahora todas las poblaciones de todos esos países –curiosamente apoyados indirecta y calladamente por los mismos países de hace 200 años, Estados Unidos, Inglaterra, Francia, ahora organizados en la OTAN- se levantan contra sus gobiernos y gobernantes, deseando unánimemente importar la democracia y la globalización a su manera.

Finalmente, si solo cambiáramos el nombre de Paraguay por el de México, lo que describe el autor de la historia y la realidad de ese país podría ser la misma acerca de la actualidad que vivimos en México y esto es muy triste porque alguna ves llegamos a ser de los países más importantes de Latinoamérica, si no el más importante, y ahora solo es un país mas, esclavo de EUA.

 

Conferencia del Dalai Lama en la UIA: Algunas líneas de reflexión

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Conferencia del Dalai Lama en la Universidad Iberoamericana

Algunas Líneas de reflexión

Por José Ramón González Chávez *

El jueves 7 de febrero de 2004 el Tenzin Gyatso, 14ª reencarnación del Dalai Lama visitó la Universidad Iberoamericana para recibir el doctorado Honoris causa que le otorgó esa casa de estudios, acto con el cual además concluyó su gira por nuestro país. En su discurso de recepción el Dalai Lama hizo algunos apuntamientos en materia de sociedad, política y globalización, que consideramos de gran actualidad y vigencia por lo que presentamos a continuación sus líneas más importantes:

El mundo moderno ha privilegiado el avance científico y tecnológico . Eso que en principio no esta mal, ha sin embargo inclinado la balanza del ser individual y social en detrimento de los valores interiores.

La Iglesia y la Familia declinan como instituciones de valores. De ahí la gran responsabilidad de las instituciones educativas como factores de equilibrio entre el conocimiento científico y pragmático y los valores y el conocimiento del corazón.

La ciencia y la tecnología afectaron el interés y el cuidado de la sociedad por el conocimiento y cultivo de los valores interiores. De hecho, ya en Europa se habla de la crisis moral en la sociedad y se empieza a reflexionar con seriedad sobre el tema.

La ecología implica otro problema y un grave peligro para la vida, valor cuya defensa y protección debe estar en primer lugar en toda sociedad. La cumbre de Río produjo mucha información de los más grandes expertos en materia ambiental, pero en muy poco o en nada se han tomado en cuenta para hacer algo realmente eficaz y tangible contra el deterioro del medio.

El ser humano debe vivir en equilibrio entre su realidad cotidiana y su realidad interior con la misma responsabilidad y compasión[1] para sí y para los demás.

Muchos líderes (políticos, económicos, etc) mundiales, regionales, locales, hablan de libertad, de justicia, de paz, de fraternidad, pero su discurso es muy distinto a lo que en realidad hacen. Todo queda en teoría o retórica, dando como resultado la situación en la que se encuentra la humanidad actualmente.

Sobre la Democracia y la Libertad, concepto este ultimo tan importante para todos, pasa algo similar: la gran mayoría de los países tienen marcos jurídicos con normas muy precisas en esas materias, pero en la práctica su cumplimiento real sigue pendiente. Hay también sociedades que formalmente han logrado estructurar sistemas democráticos pero en su interior padecen de caos y proyectan al exterior de varias formas. El Derecho y la política solo serán benéficos en la medida en que tengan como base el deseo de servir y hacer el bien a los demás.

En cuanto a la igualdad, la brecha que existe entre pobres y ricos, no solo económica, sino cultural, educativa, tecnológica, etc. es cada vez mayor, es algo equivocado no solo en lo material y moral, sino también en lo espiritual.

La violencia, tanto la individual y la social como la traducida a nivel global a través de la guerra y el terrorismo constituye otro grave problema, que amenaza el mundo. La desmilitarización en los hechos ha caminado pero a un ritmo muy lento. Es ahora el momento para encarar una desmilitarización real, a todos los niveles, puede comenzar desde el local y regional y caminar hacia el global.

De hecho, los gobernantes producen y se ha puesto en sus manos mucha información y de alta calidad respecto de todos estos problemas, pero todo se mantiene en teoría, los gobiernos siguen manteniendo una actitud equivocada.

La Guerra es ya un concepto anticuado, obsoleto. El amor y la compasión son los mejores medios que existen contra la violencia. Amor y compasión para crear un mundo de responsabilidad con nuestro presente y futuro.

Hay una interdependencia cada vez mayor en el mundo. Sin embargo en los hechos, la globalidad no se refleja en la realidad material ni en los corazones.

Todas las religiones, creadas desde hace muchos siglos, tienden al progreso de la humanidad. No se tiene que cambiar de religión para aspirar al conocimiento interior, es mejor practicar verdaderamente la que ya se tenga. Principios como una alta autodisciplina, el autocontrol, la comprensión, el amor, entre otros, son factores que construyen la convicción personal para hacer compatible la realidad interior con la vida cotidiana. Cuando nos enfrentamos a un problema donde surgen las pasiones, propias o ajenas, se nos brinda una oportunidad preciosa para ejercitar nuestra autodisciplina y en general todos nuestros valores y encontrar la mejor solución, pero si respondemos a la ira con ira, al contrario no haremos más que alejarnos de ella.

Por eso es muy importante para la humanidad comenzar a preocuparse por el interior del ser humano, del de sí mismo y del de los demás.

 

Si bien en el terreno humanístico los planteamientos del Dalai Lama son de una claridad y transparencia prístinas, cabe decir que en lo político internacional su gira por América Latina y particularmente su visita a México tienen distintas lecturas dignas de desglose, sobre todo tomando en consideración el peso específico del país oriental en el Consejo de Seguridad de la ONU, su indiscutible poder económico, y desde luego en lo bilateral, dentro del marco de la inminente concreción de importantes acuerdos de carácter comercial y económico entre China y nuestro país. Prueba de ello son las declaraciones de la propia embajada China en México, la decisión del ejecutivo federal de no recibirlo como jefe de Estado, la tensión diplomática generada por la visita, el hecho de que dejó para el último evento de su gira este discurso, entre otros.

* Profesor del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey y de la Universidad Iberoamericana

[1] Entendido este término como sinónimo de Solidaridad, de compromiso colectivo para terminar con el sufrimiento de los demás, de responsabilidad para buscar y encontrar los medios para aliviar los problemas de los otros. Uno de los rostros del amor, que para su pleno y cabal ejercicio requiere de valor y fuerza interior.

Comentarios a dos obras de José de Jesús Gudiño Pelayo

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Comentarios a las dos últimas obras José de Jesus Gudiño Pelayo

Por José Ramón González Chávez

Nota introductoria a partir de su lamentable deceso:

Conocí a José de Jesus Gudiño Pelayo. Mi encuentro vivencial con él fue siempre de sorpresa:

– La primera sorpresa que me dio fue cuando me lo topé como compañero de banca en el Doctorado en Derecho: nunca me hubiera imaginado ver a un hombre mayor, abogado consumado y Ministro de la Suprema Corte sentado en un pupitre de una escuela y menos aun en el salón donde yo estaba a punto de tomar mi primera clase doctoral.

– Luego me volvió a sorprender cuando con su trato destruyó la imagen que tenía de él, lo imaginaba adusto, serio, hasta lacónico, cercano al estereotipo del ministro que me produjo aun siendo estudiante de la Licenciatura el film «El Proceso» de Orson Wells, basado en el para mi inolvidable texto de Franz Kafka.

– Posteriormente me volvió a sorprender, cuando me lo encontré integrando del claustro de profesores de la Universidad Iberoamericana. En ese entonces yo daba el curso de Teoría Política en la Licenciatura en Derecho, tenía un semestre de haber entrado y se me ocurrió concursar para una plaza de profesor de tiempo completo en esa universidad, llegó el momento de la evaluación de la terna finalista y al entrar al salón donde era la cita me encuentro que él era parte del claustro que me iba a evaluar. Me reconoció, al final de mi participación hubo una pausa, se me acercó y me dijo con su tono serio pero al mismo tiempo bromista e irónico: «No te preocupes la decisión está tomada a priori pero si te consuela no sabes de la que te salvas de no tener que ver tan seguido a estos compañeros. Me reí y le agradecí el gesto sincero, el destino nos juega a veces travesuras y a las pocas semanas me encontraba trabajando en Oaxaca como Coordinador del Instituto de Investigaciones Legislativas del Congreso.

– La siguiente sorpresa fue cuando la Universidad de Tlaxcala me pidió que hiciera la presentación de sus dos libros entonces más recientes. Nunca me imagine presentando un libro ya no de un ministro sino de un compañero de generación, bromeé comentándole en privado ahora puedo decirlo. “mi querido ministro acabó usted primero sus dos libros que su tesis doctoral”. Reímos un momento, fue solo un instante la gente se arremolinaba en el ritual de las felicitaciones y las firmas de sus libros.

– La última sorpresa que me dio fue su repentina muerte. Veía el domingo 19 de septiembre (aniversario del sismo de 1985) en la noche las noticias en la tele antes de dormir y las palabras del comentarista noticioso me dejaron estupefacto.

En fin cosas de la vida.

Aquí les dejo la reseña que realicé de sus dos últimos libros, a petición del Centro de Investigaciones Jurídico Políticas (CIJUREP) de la Universidad Autónoma de Tlaxcala:

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“LABERINTOS DE LA JUSTICIA”

Obra de José de Jesús Gudiño Pelayo

(Reseña elaborada por José Ramón González Chávez[1])

Publicada el 13 de marzo del 2012

En esta obra se reúnen 15 estudios publicados previamente por el ministro José de Jesús Gudiño Pelayo en la Revista Lex: Difusión y Análisis, relacionados con temas que el propio autor ha distribuido en tres bloques conceptuales:

  1.     Democracia y Justicia
  • Participación de la SCJN en la construcción del modelo democrático mexicano
  • Transparencia y Democracia: Límites y Excesos
  • Democracia, Estado de Derecho y acceso al juez como derecho fundamental
  • Democracia y reforma judicial.
  1.     El Ejercicio de la Jurisdicción
  • Lo confuso del control difuso de la Constitución. Propuesta de interpretación del art. 133 Constitucional
  • La improcedencia y el sobreseimiento en la controversia constitucional
  • El diálogo judicial contemporáneo en México
  • La especialización como condición para la excelencia de los Tribunales Colegiados de Circuito
  • La Calidad en la Justicia: corresponsabilidad de los jueces, litigantes y partes
  • Preocupación, inquietud y tolerancia. Reflexiones en torno a un nuevo libro de Genaro Góngora
  • Independencia y carrera judicial

III.    Reflexiones en torno al tema de los derechos humanos

  • Recomendación e impunidad: Una respuesta al informe rendido por la Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
  • El Concepto de Derechos Humanos y el marco jurídico de los organismos gubernamentales previstos en el apartado B del art. 102 constitucional.
  • La atribución de protección a los derecho humanos que establece el apartado B del art. 102 constitucional y la jurisdicción de amparo
  • Reflexiones en torno a la obligatoriedad de la Jurisprudencia, inconstitucionalidad del primer párrafo de los arts. 192 y 193 de la ley de amparo.

Dada su variedad temática, igual que en el caso de “Disensos y Coincidencias”, obra publicada casi en paralelo a esta, es difícil dar una opinión particular sobre cada uno de los ensayos incluidos y en tal sentido, “Laberintos de la Justicia” se aprecia con toda su dimensión y brillantez al admirarla en su conjunto.

Democracia, Justicia, Derechos Humanos, son tres de los ejes fundamentales del Estado de Derecho mexicano del siglo XXI, De ahí que haya menester el observarlos –tal como lo hace Gudiño- con una visión de gran angular, que al a vez nos ayudará a comprender mejor al autor, observándolo como en un espejo de tres lunas, en sus facetas de ser humano, intelectual y profesional de la justicia.

Apreciamos en “Laberintos de la Justicia” la continuación congruente y un rico complemento al trabajo como juzgador de Gudiño en el pleno de la Corte, pues muchas de las reflexiones que hace en sus ensayos son reafirmaciones consistentes de lo señalado en sus votos como Ministro y viceversa.

García Ramírez afirma que “la construcción de un orden jurídico se asemeja a la elevación de una pirámide, similar a las que edificaron nuestros antepasados en la extensa superficie de mesoamérica. Estas grandes obras se hicieron a merced al esfuerzo de sucesivas generaciones, cada una en su hora, puso una nueva capa en el magnífico edificio. La suma de esas aportaciones dio cuerpo a la obra, animada por un solo designio común, que es hilo conductor de todos los esfuerzos y razón de todos los afanes. Eso mismo sucede con el sistema jurídico y con los bienes y valores eminentes que recoge y preserva: a partir de ciertos orígenes, nuevos capítulos concurren a establecer la obra compartida, en constante perfeccionamiento, a pesar de las vicisitudes que enfrenta y de los obstáculos que a menudo se le oponen[2].

Consciente de esta superposición evolutiva, el ministro Gudiño Pelayo refiere a los grandes temas de nuestro presente sin desprenderlos de su origen, ni aislándolos de su devenir. Los expone con maestría a manera de mojoneras o linderos, marcando el área sobre la cual ha de transcurrir el examen de nuestras instituciones fundamentales.

En efecto, los temas abordados por él en cada uno de los 15 ensayos que compila esta obra, están por mucho, muy lejos de ser menores. Al contrario, comportan asuntos torales para el presente y el devenir de nuestra Nación, como entidad jurídica – política – social que es, mismos que por ende se encuentran íntimamente relacionados. De tal suerte en la sistematización que realiza, pone al descubierto la trilogía axiológica democracia – justicia – derechos humanos.

La Constitución es expresión pura y fiel de la Democracia, ya que como Ley Suprema de la Nación, está directamente referida a la soberanía del pueblo. En ella se alojan decisiones políticas fundamentales, producto de luchas históricas, experiencias, convicciones, expectativas. Entre ellas destacan sin duda las que inciden en la Justicia como valor e institución fundamental que garantice y proteja la dignidad humana por sobre todas las cosas y que permita asimismo, en instrumentación de este principio y fin primordial, un sano y armónico equilibrio entre los poderes públicos y las diversas instancias de nuestro sistema federal de gobierno.

Y es que como bien lo reflexiona Gudiño a lo largo de sus ensayos, todo Estado moderno es al final de cuentas, antropocéntrico. La Constitución establece, define e instrumenta primordialmente, el compromiso con el ser humano, alrededor del cual hace girar todo el aparato jurídico político. De ahí que la legitimación política del Estado descanse sobre la estructura y características de su Sistema de Derechos fundamentales.

En ese contexto, otro de los temas recurrentes en los ensayos que ahora publica nuestro autor, es el control de la constitucionalidad de normas, que tiene su espacio natural en la impugnación de aquellas que entran en conflicto con la Ley Suprema, incluso en la hipótesis de que no haya lesión ni afectación directa en agravio del demandante de la declaración jurisdiccional. Este asunto, de indudable carácter medular en la construcción de todo esquema de justicia constitucional, hoy por hoy ampliamente examinado en las fuentes de Derecho de gran cantidad de países, está en el centro de las disertaciones del Ministro Gudiño a lo largo de sus ensayos.

Hasta hace muy poco, en México y en muchos otros países, el Poder Judicial era irrelevante para efectos de la explicación de la naturaleza y funcionamiento del sistema político. Los partidos políticos no la consideraban dentro de su plataforma electoral, y si acaso aparecía en algún rincón de la declaración de principios de algunos de ellos. En las campañas electorales a veces se invocaba como un buen deseo o como adjetivo de la forma de gobernar propuesta por los candidatos; los ciudadanos la traían a colación en sus eventuales asuntos de barandilla, pero sin saber ni interesarles a ciencia cierta qué hacían los juzgadores y cómo. Los medios, si acaso, la insertaban en los encabezados de sus páginas salpicadas de rojo y amarillo. Ni siquiera entre los dedicados al tema en el ámbito jurídico y político le prestaban interés, prueba de ello son los escasos estudios al respecto, aunque por fortuna en proliferación reciente como es el caso que hoy nos ocupa[3].

No obstante, en la actualidad e igualmente no solo en México, se comienza a considerar al sistema judicial, su naturaleza libre e independiente, su actuar en tanto que dador del Derecho y atemperador del poder público, como una de las columnas de sustento del edificio democrático.

En sus disertaciones, Gudiño Pelayo nos hace reflexionar en que una verdadera reforma de la Justicia en nuestro país para ser plena y efectiva tiene que atender además de los aspectos que el propio García Ramírez denomina como “macrojusticia”[4] –en parangón con la “macroeconomía”, término hace tiempo tan de moda-, la que atañe a los sujetos políticos y que comprende el equilibrio entre poderes, la división de competencias, los resultados electorales, la distribución correcta de recursos públicos, también los asuntos vinculados a la “microjusticia”, es decir, a la forma en que esta reforma institucional “macro” se manifiesta positivamente y se proyecta sobre la justicia cotidiana, la que afecta a la población para decirlo en términos llanos, y los medios en que los propios ciudadanos pueden activar este proceso mediante los mecanismos previstos para el caso dentro del marco jurídico. Es ahí donde esta obra que hoy comentamos llama nuestra atención, al hacernos ver que democracia, justicia y derechos humanos constituyen la trilogía nuclear de la Reforma del Estado en México.

En su evolución, la democracia mexicana va transcurriendo cíclicamente en una espiral ascendente del terreno de los hechos al terreno del Derecho, con lo que poco a poco encuentra su lugar ya no como situación de facto sino como institución del Estado de Derecho. En este largo y sinuoso transcurrir por los “Laberintos de la Justicia”, José de Jesús Gudiño Pelayo nos guía con su saber y experiencia, mostrándonos el camino, sus avatares y recovecos, e indicándonos la ruta para salir de él victoriosos en la difícil tarea de ser mas democráticos, mas justos, mas humanos.

José de Jesús Gudiño Pelayo

“Laberintos de la Justicia”

Editorial Laguna, México, 2006.

285 p. 23 cm.

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NOTAS AL PIE DE PÁGINA:

[1] Profesor de Derecho de la Universidad Anahuac del Sur.

[2] Exposición en la mesa redonda “Los Derechos Humanos en México”. Organizada por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y la Secretaría de Gobernación. 4 de diciembre de 2002.

[3] Carbonel, Miguel. “El nuevo papel del poder judicial y la transición a la democracia en México”. En Estudios sobre federalismo, justicia, democracia y derechos humanosHomenaje a Pedro J. Frías. Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Serie Doctrina Jurídica. Núm. 146. 1ª Edición. México 2003

[4] García Ramírez Sergio, “Poder Judicial y Ministerio Público”. 2ª ed. México, Porrúa, 1997, pp. 15 y 16.

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“DISENSOS Y COINCIDENCIAS”

Obra de José de Jesús Gudiño Pelayo

(Reseña elaborada por José Ramón González Chávez[1])

La Suprema Corte de Justicia de la Nación, máximo tribunal de los mexicanos, es una de las expresiones más claras del sistema democrático, tanto hacia el interior del propio Estado como en su relación con la sociedad. En el primer caso, conforma el medio de equilibrio de la acción de los órganos e instancias del poder público, al menos en dos sentidos: uno vertical, para resolver las controversias entre el Ejecutivo y el Legislativo; el otro horizontal, para dar el derecho –como decía Ulpiano- en los distintos niveles de gobierno.

El Patrimonio jurídico que la intervención de la Suprema Corte y los tribunales electorales han creado en esta conflictiva etapa de la historia patria, deja a generaciones venideras numerosos precedentes y tesis que interpretan y brindan mayor certeza acerca del contenido de nuestra Constitución y del régimen electoral, y revelan con más claridad dónde están las líneas que entre poderes y gobiernos impone respetarse.. Ese rico patrimonio es su aportación a la construcción de la democracia”[2].

De ahí que la función del órgano cúspide del sistema judicial, hoy más que nunca, en estos tiempos de veloz y profunda transformación, resulte primordial para el desarrollo político de nuestro país, al reducir tensiones y construir al mismo tiempo una salida pacífica a conflictos en temas esenciales para la vida de la comunidad; al convertirse en garante de principios medulares para la convivencia civilizada y pacífica, como la libertad de pensamiento; la tolerancia; la actitud constructiva, el sentido de la necesidad de sobreponer la convergencia en los fondos a las diferencias de matiz en las formas.

Es bajo esta tónica que se inscribe la obra “Disensos y Coincidencias”, editada por la Universidad Autónoma de Coahuila en Coedición con editorial laguna, que se suma a la importante cantidad de publicaciones bajo la autoría de mi estimado compañero de academia en la Universidad Iberoamericana y condiscípulo en el doctorado en Derecho, el ministro José de Jesús Gudiño Pelayo, en la que reúne las argumentaciones de los votos particulares que ha emitido en la toma de decisiones trascendentales para el Derecho mexicano en el seno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, así como los razonamientos de voto de ciertas causas constitucionales, que si bien resultaron coincidentes con los de la mayoría de los miembros del pleno, poseen causas argumentales que por su distinción consideró menester debían ser expuestas, en loable afán de hacer coincidir el sentir de la mayoría de sus colegas con la Voluntad General, en el más amplio y profundo sentido Roussoniano de la palabra.

Comentar una obra como la que provoca estas líneas, hacer palabra que preceda a la palabra, es labor realmente difícil. Sin embargo, aceptamos el reto yendo más bien sobre nuestros sentimientos y reacciones a la misma que sobre los muchos y muy complejos pormenores jurídicos, técnicos, teóricos y filosóficos que surgen inexorablemente de una lectura detenida y acuciosa.

Al leer esta obra del ministro Gudiño Pelayo, palpamos con gran cercanía el pensar, sentir y actuar de un hombre comprometido consigo mismo, con su sociedad, con su nación.

Es, como opina el ministro en retiro José Vicente Aguinaco, su prologador, “un retablo de lucha dialéctica judicial”, en donde el autor participa con la lanza en ristre de su criterio de jurista en una mano, y con la rienda de su saber y su experiencia de hombre de Estado en la otra.

Disensos y Coincidencias” como ha titulado el autor a esta publicación que se nos presenta ante todo como una “memoria de faena”, es un encomiable ejercicio de recopilación y sistematización, que ordena su contenido en dos grandes apartados:

  • 19 Votos Particulares;
  • 4 razonamientos de voto: uno referente a una contradicción de tesis, uno sobre acción de inconstitucionalidad y dos más sobre controversias constitucionales.

Por supuesto que a cada uno de los muchos quienes con gran interés y hasta pasión nos hemos abocado a la lectura de esta obra, nos llamarán la atención ciertos puntos en específico. Pero creo que donde se aprecia en toda su justa amplitud y brillantez el valor de esta publicación es al admirarla en su conjunto, como creación de una sola pieza.

Bajo esta óptica, la percibimos al mismo tiempo como un documento de Testimonio, de Instrucción y de Exhibición:

  • De testimonio, por la importancia del legado histórico documental del desempeño del autor, en un determinado lapso de su devenir como integrante del máximo tribunal de la República;
  • De instrucción, porque su lectura ilustra –no solo a los estudiantes y a los practicantes del derecho, sino también al público en general- acerca de el fondo y la esencia del quehacer de la Corte en momentos –como ya señalábamos- donde la nación se debate entre la nostalgia al alejarse sin remedio de su pasado y la incertidumbre de su andar por el camino de su porvenir;
  • De exhibición, en fin, porque es testimonio de un arduo esfuerzo de reflexión interna y a la vez expresión de una profunda convicción profesional sobre la ciencia y el arte de dar a cada quien lo que le corresponde, con lo que la obra llega a adquirir un aire realmente autobiográfico:

En un acto de confesión del ser humano ante sí y ante la sociedad de la que forma y se siente parte, Gudiño Pelayo se enfrenta al espejo de su propia realidad objetiva, con el afán de ser a su vez –en sorprendente y bella paradoja- juzgado por la ciudadanía según sus dichos, fiel a sí mismo y a la misión que el destino le asignó como estudiante, practicante y dador de justicia.

A partir de esta última cavilación, llega a nuestra memoria Nietsche, quien afirma en su obra póstuma “Ecce Homo” que un hombre agradecido con la vida, tiene el deber y el gusto de contársela a sí mismo y a los demás. “Narrar la propia vida –sostiene- es al final de cuentas la mejor forma de hacer filosofía”.

Explicarse y explicar a la sociedad las razones por las que ha hecho valer su dicho ante sus iguales y ante la sociedad al fin, es propio de un filósofo, es decir, de un amante de la sabiduría, de un hombre de pensar, vivir y actuar buenos y dignos.

En los disensos, la obra de Gudiño Pelayo es muestra del gallardo ejercicio de la libertad de pensamiento, ese respeto racional a las divergencias, que no son antagónicas, sino solo diferentes; en las coincidencias, su pensar es signo del reconocimiento de la igualdad y armonía de posiciones respecto de sus demás compañeros de pleno.

Como músico tocado por la mano de Themis, da su propia versión de lo que se encuentra escrito en la partitura de la vida social, partiendo del choque dialéctico entre el Ser y el Deber Ser.

Disensos y Coincidencias” es una obra de lectura y estudio promordial, para todos aquellos –juristas o no- que creemos que los altos valores de la Democracia y la Justicia, no obstante ser absolutos, constituyen una luz al final del túnel que nos impulsa a seguir avanzando en el largo y sinuoso camino que nos toca recorrer como polis y como sociedad, para irlos convirtiendo en hechos concretos y tangibles.

Agradeceré para siempre la distinción que me hiciera el autor, como colega, condiscípulo de estudios en el doctorado, y compañero en los colegios de profesores en Derecho de la Universidad Iberoamericana y la Autónoma de Tlaxcala.

José de Jesús Gudiño Pelayo

“Disensos y Coincidencias”

Editorial Laguna – Universidad Autónoma de Coahuila

Colección “Diez Años”

México, D. F., 2006

516 p. 23cm

[1] Profesor de la Universidad Anahuac del Sur.

[2] Gudiño Pelayo, José de Jesús: “El papel de los jueces en la construcción de la democracia”. Academia Mexicana de Jurisprudencia y Legislación, «Capilla» del Instituto Cultural Helénico, Miércoles 22 de Marzo de 2006.

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